lunes, 7 de julio de 2014

Poema a Chuquisaca


Chuquisaca es mujer, es madre y es libertad.
 Es fecunda y generosa. Es dulce y es fuerte.
 Chuquisaca es mujer y Sucre son sus ojos.
 En sus entrañas se gestan hijos e hijas valientes
 que la defenderán siempre con bravura y amor.
 Como hace casi 200 años, ahora sus hijos,
 quienes se han formado en la calidez
 de su regazo  y sujetados por sus fuertes brazos,
 alzan la voz con coraje, mientras se
 encaminan hacia un mañana mejor,
 que como luz de esperanza,
 indica el destino promisorio
 a esta tierra libre  y mil veces bendita. 


 
¡FELICIDADES SUCRE Y CHUQUISACA,
 CUNA DE LA LIBERTAD AMERICANA!!

 
(Autor Anónimo)



Bandera Chuquisaqueña
Germán Zelada Urioste


Mi bandera está en la altura
flameando con altivez
con la Cruz de San Andrés
roja sobre su blancura.
Es signo de la bravura
del pueblo de mis mayores,
en mi verso los honores
le rindo con gran fervor
y le juro por mi honor
jamás cambiar sus colores.

*********************************
Ciudad Blanca
Germán Zelada Urioste
Soy de aquella ciudad enjalbegada
que tiene más de cuatro centenarios
donde las voces de sus campanarios
de mi Patria anunciaron la llegada.
América se hallaba sojuzgada
por un rey de quien los feudatarios
convertidos en revolucionarios
fraguaron por ser libres asonada.
Chuquisaca y La Plata inicialmente,
será Charcas y Sucre finalmente,
bautizada conforme a sus edades.
Pensando en ella desde la distancia
mi alma lastiman con perseverancia
por la ausencia tan larga,
las saudades.

*****************************
La Calancha
Germán Zelada Urioste

Una bala es disparada
y de pronto, en La Calancha,
el albo lienzo se mancha
con una equis colorada.
Con la sangre derramada
Cruz en aspa se ha pintado
sobre el blanco inmaculado
de nuestra sagrada enseña,
Bandera Chuquisaqueña
que el déspota ha profanado.

***********************

Romance de mi bandera
Germán Zelada Urioste

Más de siglo y medio viva
está por hoy mi bandera,
nació luego que la Patria
tuviera las dos primeras.
La creó Isidoro Belzu
según la historia nos cuenta;
al mirar el arcoíris
se prendó de su belleza
percibiendo tres colores
en la meseta orureña.

Tiene el rojo de la sangre,
el gualda de la riqueza
y el verde que se prodiga
como un mar en nuestras selvas.
Sangre de los “Colorados”
empapó la blanca arena
del Litoral usurpado
por la codicia chilena.
Por el Acre corrió rauda
entintando sus riberas
cuando Don Nicolás Suárez
al “bandeirante” dio guerra.
Caldeados arenales
del Chaco su sed extrema
saciaron casi cuatro años
bebiendo la sangre nuestra…
y llegó un aventurero
de barba y melena luenga
que hizo sangrar soldaditos
por una causa proterva.
¡Qué pena, la franja roja
se entinta con sangre fresca
que se derrama hoy en día
en unas luchas internas
casi siempre por la culpa
de algún Caín que gobierna!
Amarillo es el color
del centro de mi bandera.
Brillante cual la corona
que el Inca tuvo en la testa
y el oro que la Conquista
se llevara a manos llenas,
como ése que los mineros
extraen a duras penas
de las arenas del río
y barrenando la piedra.
Es como el de la retama
el gualda que hay en mi enseña.


Verde como la esperanza
la faja que es la tercera,
color que pinta en el valle
los sembrados y las huertas.
Verde inmenso del oriente
que los llanos todos llena,
verde de la altiplanicie
de sementera y yareta.
Venero a mi tricolor
por única y verdadera,
no admito que la suplante
una divisa cualquiera
y muchos menos la ofenda
alguna insignia extranjera.
Como madre sólo hay una
sólo tengo una bandera,
que tiene el rojo de sangre,
el gualda de la riqueza
y el verde que se prodiga
como un mar en nuestras selvas.


(Santa Cruz de la Sierra, noviembre 2012)

*********************************************************




No hay comentarios:

Publicar un comentario